viernes, 1 de julio de 2016

Cinco sentidos

Abrí los ojos buscando distraerme de las cosas que traigo en la cabeza


Afuera, miré el mundo
vi niños en balsas, vi hombres de puños alzados y palabras que matan


Cerré los ojos y fui a refugiarme en mis oídos
escuché el eco de una voz que llamaba
me decía que en su espacio hay poco, o nada
nada que no sea el aire
nada más que sus dos manos
con las que aferrarse a su tierra y la salva


Abrí los ojos y quise esconderme en mi boca
probé la sal
lamí el azúcar
y en la garganta sentí resbalar la saliva
que se quedó atorada a la altura de un nudo


Cerré la boca y le pedí ayuda a mi olfato
olí la gasolina quemada
la colina en llamas


En un último intento desesperado
busqué alivio en mi tacto
y en el suave calor de un abrazo
encontré
que no todo tiene 
por qué ser tan malo.



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